Belfast

Aterrice en el Aeropuerto Internacional de Belfast y podrá explorar toda Irlanda del Norte. Belfast, una ciudad de infinitas posibilidades gracias a una mezcla única de contrastes culturales, es una excitante red de animadas calles. Le sorprenderá descubrir que el tono plateado del mar de Irlanda está a solo unos minutos de la ciudad, rodeada de grandes extensiones de vegetación y escarpadas montañas rocosas.

Esta es una ciudad que se ha mantenido fiel a sus raíces rurales y una combinación así ofrece una experiencia de lo más evocadora porque se puede disfrutar de la acogedora atmósfera de los restaurantes rústicos y las granjas locales y, al mismo tiempo, de la vitalidad de una capital moderna cosmopolita. El aeropuerto también está muy bien situado para visitar las otras asombrosas atracciones turísticas que ofrece el país, como las rocas con forma de piezas de rompecabezas en la impresionante Calzada del Gigante.

La piedra de Pórtland de color crema del Ayuntamiento de Belfast está esculpida en un estilo neobarroco que forma magníficas columnas rematadas con cúpulas de color verde menta. Relájese en los jardines que lo rodean y contemple las numerosas estatuas de mármol entre las que se encuentra el monumento conmemorativo dedicado a las víctimas del Titanic.>

El Titanic Belfast, situado en el lugar donde se construyó el Titanic en el prestigioso astillero de Belfast de 1909 a 1912, es una moderna obra maestra del diseño. Se construyó con estructuras angulares que recuerdan a la proa de un barco. También en su interior, esta atracción turística es igual de cautivadora porque alberga la exposición Titanic Experience. Adéntrese en nueve galerías interactivas que le explicarán la historia completa del Titanic.

No debería perderse el Castillo de Belfast en las frondosas zonas verdes del Cavehill Country Park. El parque es un lugar idílico en sí mismo, donde colinas marrones cubiertas de musgo se elevan hacia el cielo en busca de fantásticas vistas de la ciudad. Paseando por sus extensos espacios verdes, llegará al elegante Castillo de Belfast. Este, construido en 1811, tiene bonitas agujas propias de cuentos de hadas y una escalera de caracol de piedra.

Otro lugar, aparte de Belfast, que le recomendamos encarecidamente que visite es el puente colgante Carrick-a-Rede. ¡Es una alternativa emocionante para los turistas, ya que el puente tiene 20 m de longitud y 30 m de caída! La Calzada del Gigante es también una de las maravillas naturales que más llama la atención en el Reino Unido. Se encuentra a unos 90 km de Belfast, se produjo como consecuencia de una erupción volcánica hace millones de años y está formada por más de 40.000 columnas de diferentes niveles.

Aventúrese en el agua y podrá quedar atrapado por un lugar de pesca sobre las plateadas olas grises del mar de Irlanda. A tan solo 27 km al oeste de Belfast, el Lough Neagh, el mayor lago de Irlanda, alberga también una de las mayores pesquerías de anguilas de Europa.

Además, ¡no debemos olvidar que el golf en Belfast es absolutamente extraordinario! Con unos campos de golf tan asombrosos, no sorprende que algunos de los mejores jugadores en la escena internacional procedan de Irlanda del Norte. Su primera visita debería ser al Royal Belfast Golf Club, que es el campo de golf más antiguo de Irlanda y dispone de amplias calles con unas impresionantes vistas al mar. El Royal Country Downs Golf Club también ha sido considerado como el mejor campo de golf fuera de los EE.UU.

Para explorar verdaderamente los espacios verdes de Belfast en lugar de jugar sobre ellos, debería visitar la Montaña negra. La montaña, situada en una profunda cantera de color gris oscuro y con 365 m de altura, ofrece unas vistas espectaculares de un paisaje verde esmeralda. ¡Incluso se puede ver Escocia en un día despejado!

Si tiene pensado viajar a Belfast con su familia, encontrará multitud de actividades divertidas para todas las edades. El Zoo de Belfast debe ocupar el primer lugar en su lista. Esta atracción turística familiar goza de una increíble popularidad y también es el hogar de más de 1.200 animales.

El Kelly's Cellars, construido en 1720, es el pub más antiguo en Belfast. ¡Circunstancia que lo convierte en una atracción turística histórica y un fantástico refugio para tomar algo de beber! En cuanto entre, se verá transportado a un auténtico mundo de paredes de ladrillos desgastados, techos bajos con vigas y rústicas mesas de madera.

El Crown Liquor Saloon tiene también una gran historia. Es muy conocido porque es el único pub en el Reino Unido que es propiedad del National Trust, la organización encargada de la conservación del patrimonio del Reino Unido. Cuando vea el pub con sus propios ojos, comprenderá por qué merece gozar de esa protección. Disfrute de la clásica pinta de cerveza Guinness aquí mientras admira los bancos y mesas de elaborada madera, las delicadas vidrieras de colores y las baldosas con intrincados dibujos.

También el Garrick Bar cuenta con una ilustre historia que se remonta a 1870. Sin embargo, su estilo es totalmente diferente al del Crown Liquor Saloon y al del Kelly’s Cellars. El Garrick tiene un tono más refinado con una sobria decoración de sencillos muebles en madera de teca. Se encuentra a solo un paso del Vaudeville Cafe, un lujoso establecimiento que combina líneas actuales y limpias con un diseño vintage.

Un alimento clásico y básico de la dieta de Irlanda del Norte es el pan de soda. Este pan grueso y sabroso adopta muchas formas diferentes, como el pan de trigo integral y las tortas de soda cocinadas a la plancha que a menudo se sirven como parte de un Ulster fry: un desayuno completo con bacón frito, salchichas y huevos.

Si lo que busca es un plato más potente, pruebe un estofado irlandés. Los ingredientes de este estofado incluyen sabrosa carne de cordero con zanahoria, cebolla, patata y perejil. Puede mojar la salsa de este delicioso plato con una rica rebanada de pan de soda. Además, Belfast aprovecha al máximo la ventaja de estar cerca del Mar de Irlanda y ofrece una apetecible selección de marisco. La variedad más famosa son las ostras y hay incluso pintorescos bares de ostras, como el Mourne Seafood Bar, donde se puede degustar este fresquísimo manjar.

La Guinness es la bebida más popular en Irlanda del Norte y su historia se remonta a 1759. Una bebida fuerte y densa cuyos clásicos y sedosos toques de crema, café y chocolate la han hecho famosa en todo el mundo. ¡Pero sin duda sabe mejor en Irlanda!

Uno de los mejores lugares para ver la gran variedad de la cocina de Irlanda del Norte es el St. George’s Market. Ha habido un mercado en esta misma ubicación desde 1604 y el actual data de 1890. En el interior, encontrará una fascinante combinación de tenderetes que ofrecen de todo, desde marisco fresco hasta pastas tentadoramente dulces.

Belfast ha experimentado un resurgimiento de las compras con clase en los últimos años con las elegantes boutiques de Lisburn Road en cabeza. Además de incluir una gran variedad de exclusivas tiendas de diseño y marcas internacionales, también cuenta con una gran selección de tranquilas cafeterías y restaurantes multiculturales.

Si busca la autenticidad, siempre puede visitar Aunt Sandra’s Candy Factory. Su ambiente recuerda a los años 50, ¡con una gran variedad de dulces a juego! Todas sus golosinas las hacen allí mismo y se puede encontrar todo tipo de delicias irlandesas clásicas, entre ellas los caramelos de crema irlandeses, los caramelos masticables y las chocolatinas crujientes.

Para disfrutar de una experiencia de compras más moderna, hay muchos centros comerciales cubiertos que hacen que encontrar el conjunto perfecto sea fácil y divertido. Victoria Square es uno de los más populares gracias a su limpio diseño contemporáneo y a la amplia variedad de importantes marcas de moda.