Edimburgo

Edimburgo es una ciudad colmada de grandeza. Quizá se deba a que su magnífica historia se revela de modos impresionantes en las enormes almenas de los castillos de piedras adoquinadas y palacios reales. Incluso la naturaleza pone su granito de arena, ya que los mismos cimientos de la ciudad se erigen sobre suelo volcánico. Además, las salvajes llanuras nunca están lejos, con dramáticos peñascos y lagos a pocos minutos del centro de la ciudad en extensas zonas verdes teñidas de ámbar.

Sin embargo, Edimburgo es también una ciudad de reinvención, algo que comprobará en las edificaciones inspiradas en Atenas y construidas en la gran era de la Ilustración de Escocia. Actualmente, la ciudad también prospera con modernas boutiques y elegantes coctelerías en una perfecta fusión de escenarios antiguos y modernos.

Un simple paseo por Edimburgo, una ciudad con una historia inmensamente rica, le descubrirá una miríada de monumentos, museos y grandes construcciones. Si empieza por el camino auténticamente adoquinado de la Royal Mile (Milla Real), la calle principal en el corazón del distrito medieval de Old Town, camine hacia el oeste y llegará al Castillo de Edimburgo. La estructura de piedra beige de este castillo, que es, sin duda, una de las más magníficas fortalezas en Europa, surge de Castle Rock, una formación volcánica negra con una abrupta pendiente en un lado. El castillo, un lugar significativo desde el siglo IX, contiene en su interior inmensidad de cosas que le interesarán, ya que irá ascendiendo por calles abruptas y por escaleras hasta magníficos salones, palacios reales y un museo de la guerra. También tendrá la oportunidad de ver las Joyas de la Corona escocesa, que datan del siglo XVI.

Una vez haya admirado el castillo, diríjase al este en dirección contraria para, finalmente, descubrir que la Royal Mile culmina en el Palacio de Holyrood, la residencia oficial de la reina Isabel II en Escocia. Esta impresionante construcción del siglo XV cuenta con varias estancias profusamente decoradas que dieron servicio a miembros de la realeza como María, reina de los escoceses, Jaime IV y Carlos II.

Un breve paseo desde aquí le llevará hasta la pintoresca belleza de Calton Hill, donde se encuentra, sobre las pendientes del sur, el Parlamento escocés. Tiene la opción de hacer un tour por el edificio del parlamento y la cámara de plenos maravillosamente espaciosa y circular, o bien caminar hasta la cima de la propia colina, salpicada por varios monumentos magníficos, entre los que se encuentran las columnas de estilo ateniense del Monumento Nacional, el altísimo Monumento de Nelson y el emblemático Monumento de Dugald Stewart. La colina ofrece unas vistas perfectas del histórico perfil dorado y gris de Edimburgo.

En realidad, hay monumentos casi en todas partes de la ciudad y no solo en Calton Hill. Un caso ilustrativo de ello es el monumento sorprendentemente pequeño de Greyfriars Bobby, una estatua de tamaño natural del Skye Terrier que se hizo famoso por vigilar la tumba de su dueño durante muchos años. Mientras que el diseño en aguja gótica con corte victoriano del Monumento a Scott ocupa el lugar de honor en los Jardines de Princes Street de la New Town, inspirada en Grecia.

Al igual que en nuestra sección de turismo, las conexiones históricas siguen apareciendo en las actividades de Edimburgo. Esto sucede especialmente en el Museo Nacional de Escocia. Este enorme museo es de increíble interés para el público de todas las edades y cuenta la historia escocesa mediante antiguos artefactos y recientes innovaciones científicas y el arte moderno. Podrá ver moldes de enormes huesos de dinosaurio, a Dolly, la primera oveja clonada, y una obra en piedra que data del año 8.000 a.C.

Edimburgo se enorgullece de contar con varios museos y galerías de gran reputación en toda la nación. Otro de ellos es la Galería Nacional de Escocia. Esta galería, ubicada en el interior de un magnífico edificio de color arenisca y estilo ateniense en el corazón de la New Town, presenta numerosas obras maestras del periodo del Renacimiento hasta nuestros días. Si pasea por sus amplias y espaciosas salas, ¡verá obras de arte de Cezanne, Gaugin, Constable, Botticelli, Blake y da Vinci, entre otras!

Pero, aunque es famoso por los grandes museos, Edimburgo también cuenta con curiosidades únicas. Un claro ejemplo de esto es el Museo de los escritores, que es un homenaje a los tres grandes escritores escoceses: Robert Burns, Sir Walter Scott y Robert Louis Stevenson. ¡También se encontrará con que la Surgeons’ Hall (Sala de los cirujanos) capta su interés con la exposición de objetos reales sobre defectos humanos y enfermedades, odontología e incluso un libro de piel humana del famoso ladrón de tumbas Edmund Burke! La extravagancia continúa en la Camera Obscura, donde tanto a los niños como a los adultos les encantarán los trucos visuales y galerías que juegan con su percepción mirando fijamente al espacio y distorsionando proporciones.

Por supuesto, si prefiere estar al aire libre, la inmensa extensión de zona verde del Parque Holyrood está muy cerca del palacio Holyrood. Es increíble pasear por un paisaje tan salvaje e indómito que se extiende entre brezales y colinas a solo unos minutos del centro urbano. Ascienda por la formación volcánica de Arthur’s Seat en el parque y disfrutará de una impresionante vista panorámica a 250 m por encima de la ciudad.

Si, por casualidad, se encuentra en Edimburgo en agosto, ¡tendrá suerte, porque es el mes del Festival de Edimburgo! Este acontecimiento anual está formado en realidad por una multitud de festivales diferentes, entre los que se incluye el Edinburgh Fringe, el festival artístico más grande del mundo. Durante este periodo, tendrá oportunidad de disfrutar de espectáculos de humor, conciertos musicales y representaciones teatrales.

Sin embargo, Edimburgo es una ciudad rebosante de cultura en cualquier época del año. Un claro ejemplo de ello es el Edinburgh Festival Theatre, que data del año 1892, aunque actualmente consiste en una construcción moderna y elegante de brillante cristal y metal creada tras las reformas de 1994. Aquí podrá ver maravillosas producciones musicales, ópera y ballet. El Royal Lyceum Theatre ha tenido un pasado igual de accidentado, ya que fue reformado cuatro veces desde 1883 hasta convertirse en la grandiosa edificación blanca que es actualmente.

Si desea una velada más tradicional, debería dirigirse al Grassmarket en la Old Town. Esta antigua plaza del mercado es conocida desde hace mucho tiempo por sus cálidos y acogedores pubs con un cómodo mobiliario en su interior. En contraste directo, George Street, en la New Town, se ha convertido en los últimos años en la zona principal para bares y restaurantes modernos. Las brillantes fachadas de los clubes nocturnos y de las terrazas le dan un distintivo encanto continental. La calle peatonal Rose Street también es una excelente elección para una noche de diversión, ¡gracias, sobre todo, a que está flanqueada de principio a fin por pubs y bares!

Comer en Edimburgo es una experiencia muy variada, ya que hay cientos de restaurantes que van desde establecimientos de gourmet con estrella Michelin a las famosas tiendas fish and chips del Reino Unido y la clásica cocina británica servida en los pubs locales.

Si desea disfrutar de algunas exquisiteces regionales, le encantará The Scotch Whisky Experience. Ofrece más de 200 variedades de la popular bebida escocesa para que las pruebe, cada una con sabores y combinaciones de mezclas de grano y malta totalmente diferentes. Además, por si tanto whisky le da hambre, allí mismo se encuentra el Amber Restaurant.

No obstante, la especialidad de Escocia en comida frita ofrece más manjares para probar. Visite cualquier tienda fish and chips en Edimburgo y encontrará una multitud de opciones de productos fritos más allá de lo que podría esperar en Inglaterra. Entre ellos están las barritas de Mars fritas, pizza, huevos y kebabs.

Aunque pueda parecer que estas comidas engordan bastante, Edimburgo también saca el máximo provecho a los productos de calidad procedentes del campo escocés que rodea a la ciudad. Escocia cuenta con enormes expansiones de tierra pertenecientes a granjas que la hacen perfecta para producir sabrosas patatas y criar ganado escocés particularmente excelente. Si se atreve, podría probar también el haggis, el plato nacional compuesto de asaduras picadas y especias envueltas en el estómago de una oveja. Las gachas y tortas de avena son un manjar menos atrevido, mientras que las pastas de mantequilla es un dulce nacional que todo el mundo debería probar.

Ir de compras se ha convertido en un acontecimiento muy emocionante en Edimburgo, sobre todo en la Georgian New Town. Aquí se encontrará con la larga y amplia Princes Street. Si pasea por los Jardines de Princes Street llenos de flores, verá una gran cantidad de marcas nacionales como H&M, Boots y Debenhams. No podemos dejar de mencionar Jenners, porque es uno de los grandes almacenes más antiguos en Escocia y su enorme espacio le ofrece una gran variedad de opciones para elegir especialidades escocesas, como son las cajas de metal de pastas de mantequilla.

Si continúa por Princes Street, las compras adoptan un tono de más categoría en George Street. Aquí encontrará una gran colección de boutiques y extravagantes tiendas de diseño. Aunque ni siquiera George Street puede competir con Multrees Walk con sus prestigiosas marcas de diseñadores. Este es un lugar donde Armani, Mulberry y Calvin Klein están cómodamente establecidos junto a Harvey Nichols.

Edimburgo también cuenta con una excelente selección de centros comerciales, como podrá ver en el St. James Centre. Este gran centro comercial ofrece marcas más consideradas en el ámbito nacional como Boots y HMV.

Por otro lado, en la Royal Mile se reúnen muchas tiendas dirigidas a los turistas, pero es posible comprar lana de cachemira escocesa de calidad o clásicas telas de cuadros escoceses por precios razonables. Por supuesto, si se siente cansado después de todas estas compras, no olvide hacer una parada en The Elephant House en la Old Town. ¡Este café, justo al lado de la estatua de Greyfriars Bobby, es el lugar donde JK Rowling escribió la primera novela de Harry Potter!